Adaip - El ciudadano del mundo

domingo 14 de diciembre de 2008

Buenos consejos

Para vivir con calidad interna


1) TRABAJE con perseverancia y lograr� alcanzar lo anhelado.
2) APRENDA a DECIR NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.
3) PLANEE su d�a, pero deje siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de usted.
4) CONCENTRESE en apenas una tarea a la vez. Por m�s �gil que sean sus cuadros mentales, usted se cansa.
5) OLVIDESE de una vez por todas que usted es indispensable en el trabajo, casa, o grupo habitual. Por m�s que eso le desagrade, todo camina sin s u actuaci�n, a no ser usted mismo
6) DEJE de sentirse responsable por el placer de los otros. Usted no es la fuente de los deseos, ni el eterno maestro de ceremonia
7) PIDA AYUDA siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de ped�rsela a las personas correctas.
8) SEPARE problemas reales de los imaginarios y elim�nelos, porque son p�rdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas m�s importantes.
9) INTENTE descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo m�ximo que puede conseguir en la vida.
10) EVITE envolverse en ansiedades y tensiones ajenas, en lo que se refiere a ansiedad y tensi�n. Espere un poco y despu�s retorne al di�logo y a la acci�n.
11) SU FAMILIA NO es usted, esta junto a usted, compone su mundo pero no es su propia identidad.
12) COMPRENDA que principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evite el movimiento y la b�squeda.
13) ES NECESARIO tener siempre alguien a quien le pueda confiar y hablar abiertamente.
14) CONOZCA la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reuni�n. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.
15) NO QUIERA saber si hablaron mal de usted, ni se atormente con esa basura mental. Escuche lo que hablaron bien de usted, con reserva anal�tica, sin cre�rselo todo.
16) COMPETIR en momentos de diversi�n, trabajo y vida entre pareja, es ideal para quien quiere quedar cansado o perder la mejor parte.
17) La RIGIDEZ es buena en las piedras, no en los seres humanos.
18) DESCANSE equilibradamente luego de sus tareas cotidianas.
19) TENGA PRESENTE SIEMPRE sus tres grandes e invaluables amigas: Intuici�n, Inocencia y Fe.
20) ENTIENDA de una vez por todas, definitivamente y en conclusi�n que Usted ES LO QUE USTED HAGA de USTED MISMO
Tomado de: El Instituto Franc�s de Ansiedad y Estr�s


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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viernes 12 de diciembre de 2008

MUERE LENTAMENTE

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del h�bito, repitiendo todos los d�as los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisi�n su gur�.
Muere lentamente quien evita una pasi�n, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "ies" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando est� infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detr�s de un sue�o, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye m�sica, quien no encuentra gracia en s� mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien pasa los d�as quej�ndose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia har� que conquistemos una espl�ndida felicidad.

Depende de c�mo la vivamos.

Pablo Neruda


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Jaume Guinot
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martes 9 de diciembre de 2008

Curaci�n

El Universo y todo lo que hay en �l, incluidos los seres humanos. Cuando una persona se da cuenta de esto y se esfuerza por crear una vida llena de amor, es feliz, y a su vez hace que la calidad de vida que experimenta sea plena y est� llena de significado.
Cualquier situaci�n, por grave que sea, contemplada a trav�s de los ojos del amor, se resuelve o acepta m�s f�cilmente que cuando se prescinde de esta energ�a. De hecho, s�lo hace falta seguir un principio para vivir la vida en su plenitud m�xima: vivir conscientemente en un estado de amor y emplear la felicidad como piedra angular sobre la que construir nuestras experiencias vitales.
Ahora entiendo que para ayudar a otro ser humano, en el proceso de curaci�n, es preciso albergar un amor y compasi�n incondicionales hacia todas la criaturas vivientes.
Es necesario comprender y aceptar el conjunto de circunstancias que han llevado a esa persona a la situaci�n dif�cil por la que est� atravesando en ese momento.
El comportamiento humano es, de hecho muy simple.
Las personas act�an por amor o por temor.
Cuando lo hacen movidas por el amor est�n receptivas y aceptan un flujo constante de energ�a universal, que pertenece a todo el mundo por derecho natural. Su estado es expansivo y son felices.
Sin embargo, cuando lo hacen movidas por el miedo,
se interrumpe el flujo universal de energ�a o bien queda bloqueado en diversos puntos de su cuerpo y entonces es cuando se experimenta la aparici�n de la enfermedad. El miedo puede tomar muchos derroteros. Esta emoci�n es la que nos impide escuchar a nuestro yo interior, y nos lleva a crearnos todo tipo de problemas.
Cuando una persona act�a movida por el miedo, puedes estar seguro de que hay cierto estado de desequilibrio presente en su vida. Eso hace que cada c�lula de su cuerpo pida a gritos la correcci�n de ese desequilibrio y de no corregirse, aparezcan s�ntomas f�sicos, que finalmente manifestar�n la enfermedad.
Gracias al don del libre albedr�o, estamos en disposici�n de cambiar lo que pensamos y sentimos, y de este modo incorporar un equilibrio entre cuerpo y esp�ritu.
El veh�culo para lograr este equilibrio es la mente, que tiene la capacidad de hacer de intermediario entre cuerpo y esp�ritu.
Se nos ha concedido la capacidad de razonar, pensar y crear.
La capacidad para crear es un instrumento muy importante ya que permite visualizar algo que no existe, y esta nueva visi�n puede incorporarse a la existencia si ejercitamos el libre albedr�o y decidimos manifestar esta nueva forma de pensamiento.
Cuando hacemos un hueco en nuestro horario para realizar una meditaci�n tranquila, abrimos la puerta al conocimiento infinito que est� siempre presente en el cosmos y que se nos conceder� en instantes fugaces de clarividencia. Estos momentos repentinos de revelaci�n se pueden denominar presentimientos o intuici�n.
Si aprendemos a confiar en nuestra intuici�n, incorporamos a nuestras vidas cotidianas este tipo de conocimiento, y tomamos la decisi�n de emplearlo con inteligencia, podemos crear un equilibrio interior b�sico para disfrutar de una salud perfecta.
Cuando hayamos alcanzado un estado de alegr�a interior que podamos mantener con nosotros a lo largo de todo el d�a, incluso en momentos de adversidad, podremos estar relativamente seguros de que avanzaremos en la direcci�n correcta
para disfrutar de una buena salud.
Aunque muchas veces la gente consigue aliviar sus dolencias con tratamiento m�dicos convencionales, a los pocos meses o a�os vuelve a aparecer. �Por qu�? Pues porque los modelos de pensamiento que crearon la enfermedad, no han sido tratados.
No basta con ocuparse solamente de los s�ntomas de una enfermedad. Hay que encontrar y eliminar la ra�z del problema o �sta volver� a aparecer o se manifestar� de alguna otra forma.
Es aqu� donde la meditaci�n resulta de gran utilidad.
Si una persona puede ahondar en su naturaleza espiritual lo suficiente como para entender qu� provoc� la enfermedad en un principio y luego tener el valor necesario para librarse de los patrones de pensamiento que la llevaron a ello, habr� emprendido el camino hacia una forma de vida m�s dichosa, libre de enfermedad.
Toda curaci�n se origina en el interior.
De todas las leyes universales relacionadas con la curaci�n,
la m�s b�sica y, no obstante, la m�s dif�cil de entender es la de que ninguna persona cura a otra persona.
No obstante, en contraste con esta verdad, si estamos en armon�a con nosotros mismos, podemos comunicar esa armon�a a otros y eso puede ayudar a facilitar la curaci�n. No podemos dar lo que no tenemos, pero debemos estar dispuestos a dar lo que tenemos, ya que ayudando a los dem�s es como nos curamos a nosotros mismos.
Me atrever�a a decir que no puede producirse ninguna curaci�n a menos que haya una respuesta de la conciencia del cuerpo a cualquier influencia externa a la que se exponga a la persona.
A menos que la fuerza vital interior del cuerpo responda a la influencia exterior, no habr� curaci�n.
Gene Egidio


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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domingo 7 de diciembre de 2008

Pasando de largo

Pasando de largo
El problema que todos parece que tenemos, es que el tiempo nos pase de largo junto con las oportunidades. Antes de que tengamos la oportunidad de abrazarla por un tiempo, se ha ido.

Cuando vemos algo que nos gusta o queremos, esperamos que nos venga pero nunca lo hace y entonces nos lamentamos porque nunca sabremos lo que hubi�semos podido tener. Pensamos que nos viene pero en realidad se aleja flotando. El tiempo que pensamos que lo tenemos, en realidad no lo tenemos.

No podemos esperar que las cosas pasen tan s�lo porque las queremos.

Si queremos algo, vayamos y obteng�moslo. No temamos arriesgarnos porque si no lo hacemos, no vamos a obtener lo que quer�amos de todas maneras.

Si lo intentamos, triunfaremos o fracasaremos. Si no lo intentamos, fracasaremos de todas maneras. Cuando lo intentamos, descubrimos si val�a la pena y hay mayores probabilidades de obtenerlo m�s r�pido.

Si finalmente lo logramos y obtenemos lo que queremos, no abuse de ello porque no estar� all� para siempre y cuando se vaya, tan s�lo nos quedar�n memorias las cuales atesorar e historias que contar.
No espere mucho y extienda la mano, porque muy cerca de ti est� la oportunidad.

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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s�bado 6 de diciembre de 2008

Un bonito texto para compartir

DETALLES QUE ABRILLANTAN EL ESPEJO
..C�mo volverte lo mejor que puedes ser

..El poeta suf� Rumi escribi�:
.."Tus cr�ticas abrillantan mi espejo"

..Si comprendes quien eres y te respetas,
las cr�ticas no te supondr�n ning�n problema,
sino que te brindar�n la oportunidad
de volverte una persona mejor.
Cuando te sientes imperfecto o inseguro,
la cr�tica es como una amenaza y crees que debes defenderte. Cuando te sientes seguro,
no perfecto sino seguro, puedes escuchar las cr�ticas y tener en cuenta su valor.
Puedes decir, "lo siento", y "gracias por abrillantar mi espejo".
Y cuando sea conveniente podr�s aprender de las cr�ticas y mejorar tu conducta. Digo cuando sea apropiado porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. �se es su problema...

   ..Recuerda que todos somos lienzos en blanco.
Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondr�n buena nota. Pero la creaci�n empieza cuando comienzas a trabajar,
sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento
y no una posibilidad de fracasar.
Y recuerda que el lienzo no se termina
mientras dura la vida.

   Cuando nos encontramos fluyendo en la direcci�n incorrecta, es m�s f�cil pensar en qui�n tiene la culpa, que cambiar de direcci�n.
Piensa en ello.
Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estaci�n, te das cuenta de que va en direcci�n equivocada.
�Te enfadas y echas la culpa al tren o reconoces tu error, te bajas en la primera estaci�n
y cambias de and�n para tomar el correcto?

   Culpar a los dem�s de nuestra p�rdida de rumbo, es tentador. Recibimos mucha informaci�n sobre la vida, pero poca educaci�n de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad, que por su experiencia saben m�s de ella.
La informac��n se basa en los hechos, la educaci�n en la sabidur�a y el conocimiento de c�mo amar y c�mo sobrevivir. Pero, por m�s consejos que te den, eres t� qui�n decide que tren tomar.
Mientras recorres la vida, presta atenci�n a los indicadores y las estaciones.

 Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y b�jate del tren.
No hay otro interventor que lo haga por ti,
ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo.
Es tu vida, tu viaje, el que tu mismo conduces.

(del libro del Dr. Bernie Siegel: "Consejos para vivir feliz")


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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viernes 5 de diciembre de 2008

La felicidad

�C�MO HACER PARA VIVIR FELICES?
Uno de los planteos m�s fundamentales del hombre es:
"�c�mo hacer para vivir felices?
 �C�mo experimentar dicha, el mayor tiempo posible?".

En pos de una respuesta, nos dedicamos a las cosas que nos producen placer e intentamos perpetuar el sentimiento que nos generan.
Sin embargo, no siempre las cosas que deseamos est�n a nuestro alcance de manera inmediata,  y esto nos produce dolor y angustia.

�D�nde se encuentra, entonces, la verdadera dicha?
El Mahatma Gandhi declar�:
"La alegr�a reside en la lucha, en el intento, en el sufrimiento que esto acarrea, y no, en la victoria en s�".

Alcanzar las metas que nos proponemos nos causa un gran deleite; pero m�s hermoso aun es enfrentar cada obst�culo y desaf�o con alegr�a y determinaci�n.
Esto nos permite disfrutar no s�lo de la meta lograda, sino de todo el trayecto que realizamos hasta llegar a ella.

Claro est� que, para disfrutar de los desaf�os que implica lograr lo que uno desea, hacen falta coraje y convicci�n, y no siempre surgen naturalmente;  no obstante poseemos el medio supremo para desarrollar el m�ximo valor en la vida:
la Ley M�stica.

Cu�n estimulante es que cada d�a tenga su tinte especial y podamos atesorarlo como una joya, en lugar de gozar s�lo el momento en que se alcanz� un deseo que, a menudo, se desvanece dej�ndonos un cierto vac�o despu�s de haberlo alcanzado, vac�o que nos precipita en busca de otra cosa.

La vida est� conformada por cada d�a de nuestra existencia,
y debemos aprovecharla al m�ximo hoy; no ma�ana o alg�n d�a, sino hoy,  ma�ana y pasado ma�ana.


El presidente Ikeda dice:
"La verdadera exaltaci�n de la vida yace, en c�mo vivimos cada momento, en cu�nto nos esforzamos y desafiamos en este preciso instante. En el viaje que estamos efectuando hacia la victoria suprema. La vida es interesante, justamente, porque tenemos que abrirnos paso, por toda clase de vicisitudes".



El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, se�ala que en este mundo, donde el ego�smo es lo que predomina, orar y esforzarse arduamente por la felicidad de los dem�s y por la propia es algo magn�fico.

El Daishonin afirma: "'Alegr�a' significa el deleite que comparten uno mismo y los dem�s";  y "alegr�a" significa compartir con los dem�s la sabidur�a y la misericordia".
El punto clave es que la alegr�a, es algo que se comparte con los dem�s.
Es ego�sta preocuparse solo por la propia felicidad.
E interesarse �nicamente por la felicidad ajena, es hipocres�a.
La felicidad genuina implica ser felices junto a otros.
Alcanzar la felicidad personal no es dif�cil; sin embargo, la esencia de la fe es ayudar a los dem�s a que tambi�n lo hagan.


En s�ntesis, ninguna dicha es tan grande como el regocijo de ver a otras personas felices a ra�z de nuestro empe�o en el di�logo. Y cuando nos deleitamos al ver la felicidad de los dem�s, nuestra propia vida profundiza mucho m�s su pureza.


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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jueves 4 de diciembre de 2008

LA ENSE�ANZA DEL VENERABLE GATO

LA ENSE�ANZA DEL VENERABLE GATO

(Esta extra�a narraci�n est� sacada de un antiguo libro sobre el arte
del sable, escrito probablemente por un Maestro del siglo XVII, de la
escuela Ittoryu. De inspiraci�n tao�sta y Zen, este "cuento
filos�fico" contiene lo esencial del secreto de las artes marciales).

Shoken, un experto en el arte del sable, era importunado desde hac�a
algunos d�as por un rat�n que se hab�a instalado en su casa.

Los mejores gatos de los alrededores hab�an sido invitados a su casa,
transformada en arena de combate para la ocasi�n. Ante la sorpresa
general, el final era siempre el mismo: el cazador, aterrado por los
ataques del rat�n, terminaba por huir maullando.
El experto, desesperado, decidi� matar �l mismo a la terrible bestia.

Armado con su sable, Shoken atac�. Pero el rat�n, �gil como una
centella, esquivaba todos los golpes. Shoken reforz� sus embestidas
pero el rat�n segu�a siendo intocable. Ba�ado en sudor, casi sin
aliento, el experto termin� por renunciar.

�Tendr�a que dejar una parte de su casa a este rat�n? Esta idea lo
deprim�a. Sin embargo, un d�a, oy� hablar de un gato que ten�a fama de
ser el mejor cazador de ratones de toda la provincia...

Cuando Shoken vio al famoso gato, perdi� todas las esperanzas ya que
el animal, que no era precisamente joven, ten�a un aspecto lamentable.
Pero como no ten�a nada que perder, dej� que el gato entrara en la
habitaci�n en la que el rat�n hac�a estragos.

El gato entr� lentamente, con un paso tranquilo, como si no sucediera
nada. Al verlo, el rat�n qued� petrificado, visiblemente aterrorizado.
El gato se acerc� a �l con calma, lo atrap� sin esfuerzos con su
hocico y lo sac� de la habitaci�n.

Esa misma noche, todos los gatos que hab�an participado en la caza del
rat�n se reunieron en la casa de Shoken. El Gran Gato, h�roe del d�a,
fue respetuosamente invitado al lugar de honor. Uno de los gatos tom�
la palabra:

- Estamos considerados los gatos m�s experimentados del pueblo, pero
ninguno de nosotros ha logrado realizar lo que usted ha hecho con este
terrible rat�n. Su maestr�a es verdaderamente extraordinaria. Ardemos
de impaciencia por conocer su secreto.

El Venerable Gato respondi�:

1.    Antes de intentar explicaros los principios del Gran Arte, la
direcci�n de la V�a, me gustar�a o�r lo que vosotros mismos hab�is
comprendido y c�mo os hab�is entrenado.

Un gato negro se levant� y dijo:

2.    He nacido en una c�lebre familia de cazadores de ratones. Desde
mi infancia he sido entrenado en ese arte. Soy capaz de dar saltos de
m�s de dos metros, soy capaz de escurrirme dentro de las ratoneras, en
resumen, soy un experto de todo tipo de acrobacias. Adem�s, conozco un
gran n�mero de artima�as y tengo m�s de una victoria en mi bolsillo.
Estoy avergonzado de haber sido vencido por este viejo rat�n.

El Gran Gato le explic�:

3.    Usted s�lo ha aprehendido la t�cnica. Usted s�lo est� preocupado
de saber como combinar su ataque. Los Maestros antiguos han inventado
las t�cnicas con el �nico fin de iniciarnos al m�todo m�s apropiado
para ejecutar el trabajo. El m�todo es naturalmente simple y eficaz.
Contiene todos los aspectos esenciales del arte. La eficacia t�cnica
no es la meta del arte. No es m�s que un medio que debe estar en
armon�a con la V�a. Si la V�a es olvidada, y la eficacia
sobrevalorada, el arte del combate degenera y es utilizado de
cualquier manera. No olvide nunca esto.

Un gato atigrado avanz� para dar su opini�n:

4.    Seg�n creo, lo m�s importante en el arte del combate es el Ki,
la energ�a, el esp�ritu. Durante mucho tiempo me he entrenado para
desarrollarlo. Ahora poseo el esp�ritu m�s poderoso, el que llena el
Cielo y la Tierra. Mi Ki se impone al adversario y mi victoria est�
asegurada antes incluso de que empiece el combate. Incluso puedo
capturar un rat�n corriendo por una viga: s�lo tengo que dirigir mi Ki
sobre �l para que caiga. Pero con este misterioso rat�n, no hab�a nada
que hacer... Me ha superado totalmente.

El Venerable Gato replic�:

5.    Usted es capaz de utilizar una gran parte de sus poderes
ps�quicos, pero el simple hecho de tener conciencia de ello act�a en
su contra. Oponer el poder ps�quico al adversario no es una soluci�n,
ya que corre el riesgo de encontrar otro poder mucho m�s fuerte. Dice
que su poder llena el Cielo y la Tierra, pero se equivoca. No se trata
del esp�ritu sino de su sombra. No hay que confundir el psiquismo con
el esp�ritu. El verdadero esp�ritu es una oleada de energ�a inagotable
que fluye como un r�o mientras que la fuerza del suyo depende de
ciertas condiciones, parecido a los torrentes que s�lo viven el tiempo
de una tormenta. Esta diferencia de origen implica una diferencia de
resultados. Un rat�n arrinconado se muestra m�s a menudo mucho m�s
combativo que el gato que lo ataca. Se encuentra al acecho y todo su
ser encarna el esp�ritu de combate. Muy pocos gatos pueden romper su
resistencia.

El gato gris tom� la palabra a su vez:

6.    C�mo usted lo acaba de decir, un esp�ritu est� siempre
acompa�ado de su sombra, y sea cual sea su fuerza, el enemigo puede
aprovecharse de esta sombra. Durante mucho tiempo me he entrenado en
este sentido: no resistir al adversario, sino por el contrario,
utilizar su fuerza para volverla a �l. Gracias a mi fluidez, ni
siquiera los ratones m�s poderosos consiguen alcanzarme. Pero este
rat�n no ha ca�do en la trampa de mi actitud de no-resistencia.

El Gato anciano respondi�:

- Eso que usted llama actitud de no-resistencia no est� en armon�a con
la Naturaleza. Se trata de una estratagema fabricada por su mente. La
no-resistencia artificial necesita una voluntad ps�quica que
interfiere la calidad de sus percepciones y bloquea la espontaneidad
de sus movimientos. Hay que despojarse de todas las coacciones
mentales para dejar que la Naturaleza se manifieste a fondo. Cuando la
Naturaleza sigue su propio camino y act�a a su modo en uno, no hay ya
ninguna sombra, ninguna vacilaci�n, ning�n fallo de los que pueda
aprovecharse el adversario... A pesar de que s�lo soy un simple gato
que no conoce muchas cosas de los asuntos humanos, permitidme evocar
el arte del sable para explicar algo m�s profundo.

El arte del sable no consiste en solamente vencer al adversario. Es
ante todo un arte de ser conciente, en el momento cr�tico, de la causa
de la vida y de la muerte. Un samurai debe acordarse de esto y
ejercerse a un entrenamiento espiritual tanto como a la t�cnica del
combate. Debe pues intentar penetrar la causa de la vida y de la
muerte. Cuando se alcanza este nivel de la existencia, se est� libre
de todo pensamiento ego�sta, no se alimenta ninguna emoci�n negativa,
no se calcula ni se delibera. El esp�ritu no resiste, est� en armon�a
con todo lo que lo rodea. Cuando hay�is llegado al estado de no-deseo,
el esp�ritu, que por naturaleza es informe, no contiene ning�n objeto.
El Ki, la energ�a espiritual, se expande entonces sin bloqueos, de
manera equilibrada. Si, por el contrario, un objeto la atrae, la
energ�a se mueve y fluye en una sola direcci�n mientras que en la otra
direcci�n falta. All�, donde hay demasiado, desborda y no puede ser
controlada. All�, donde hace falta, no es suficientemente alimentada y
se encoge. En ambos casos os encontr�is en la imposibilidad de
enfrentaros a situaciones que est�n continuamente cambiando. Pero all�
donde prevalece el no-deseo, el esp�ritu no es impulsado en una sola
direcci�n, sino que trasciende a la vez sujeto y objeto.

Shoken plante� entonces esta pregunta:

7.    �Qu� se debe entender por "trascender el sujeto y el objeto"?

El Venerable Gato respondi�:

8.    El enemigo existe porque hay un "yo". Cuando no hay "yo" no hay
enemigo. Si a cada cosa le ados�is una palabra, una etiqueta, si la
encerr�is en una forma fija y artificial, parecen que existen en
oposici�n. El macho se opone a la hembra, el fuego al agua. Pero
cuando no se manifiesta ning�n juicio en vuestra mente, ning�n
conflicto ni oposici�n pueden aparecer. No hay entonces ni un "yo" ni
enemigo. Una vez superada la mente se saborea un estado de absoluto
"no hacer", se est� en serena armon�a con el universo, se es uno con
�l. En ese momento no se hace ninguna elecci�n entre verdadero o
falso, entre agradable o desagradable. Se es libre del mundo dualista
fabricado por vuestra mente. Pero cuando un min�sculo grano de polvo
entra en el ojo, ya no podemos mantenerlo abierto. El esp�ritu es
parecido al ojo. Pierde su poder desde el momento en que un objeto
entra en �l.

Esto es todo lo que puedo explicaros. Vosotros deb�is experimentar su
veracidad. La verdadera comprensi�n se sit�a m�s all� de cualquier
ense�anza escrita. Es necesaria una transmisi�n especial de hombre a
hombre, pero de todas maneras es uno mismo quien debe alcanzar la
verdad. Ense�ar no es muy dif�cil, o�r tampoco, pero ser conciente de
lo que est� en vosotros es realmente dif�cil. El "Satori", el
despertar, no es nada m�s ni nada menos que el hecho de ver en el
interior de si mismo. El Satori es el fin de un sue�o. El despertar,
la realizaci�n de s� mismo, y ver en el interior de su propio ser no
son m�s que sin�nimos...

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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mi�rcoles 3 de diciembre de 2008

El so�ador

El So�ador

Una vez vino del desierto a la gran ciudad de Sharia un hombre que era
un so�ador, y no ten�a nada mas que sus ropas y efectos personales.
Mientras caminaba por las calles miraba con asombro los templos,
torres y palacios, pues la ciudad de Sharia era de gran belleza. Habl�
mucho con los paseantes, pregunt�ndoles sobre su ciudad, pero ellos no
entend�an su idioma, ni �l el de ellos.

A medio d�a par� delante de una gran posada. Estaba construida de
m�rmol amarillo y la gente entraba y sal�a constantemente. "Debe ser
un lugar sagrado" se dijo as� mismo y entr�. Pero cual fue su sorpresa
al encontrase una sala de gran esplendor y una gran compa��a de
hombres y mujeres sentadas en varias mesas. Estaban comiendo y
bebiendo mientras escuchaban a los m�sicas. "No" dijo el so�ador, esto
no es un lugar de adoraci�n. Debe ser una fiesta dada por el pr�ncipe
al pueblo en celebraci�n de alg�n gran acontecimiento.

En aquel momento, un hombre a quien tom� por el esclavo del pr�ncipe,
se le aproxim� y le dijo que se sentara. Fue servido con carne y vino
y con los mejores dulces. Cuando estuvo satisfecho, el so�ador se
levant� para partir.

Un hombre grande le par� en la puerta, estaba magn�ficamente vestido
"Seguramente debe ser el mismo pr�ncipe" dijo el so�ador en su coraz�n
y se inclin� y le agradeci�. Cuando el gran hombre habl� en el idioma
de la ciudad: "Se�or no has pagado tu comida", el so�ador no le
entendi� y volvi� a agradecerle de coraz�n. Cuando el hombre grande
mir� mas de cerca al so�ador. Y vi� que era un extranjero, vestido eso
s� en pobres ropas y que no ten�a por lo tanto de donde pagar su
comida. El hombre golpe� sus manos y a su llamada vinieron cuatro
vigilantes de la ciudad. Cuando cogieron al so�ador entre ellos
situ�ndose dos a cada lado, el so�ador les mir� con placer. "Estos"
dijo, "son hombres distinguidos".

Caminaron juntos hasta la Casa de Justicia y entraron. El so�ador vio
delante suyo, sentado en un trono, a un venerable hombre con gran
barba y vestido majestuosamente. Y pens� que era el rey. Y se alegro
mucho de haber sido tra�do ante �l.

El vigilante relata al juez, que era aquel venerable hombre, el cargo
contra el so�ador y el juez le asigna dos abogados, uno para presentar
el cargo y el otro para defender al extranjero. Y los abogados se
pusieron de pie, uno detr�s del otro y presentaron cada uno sus
argumentos. Mas el so�ador pens� que estaba escuchando su bienvenida y
su coraz�n se llen� de gratitud hacia el rey y el pr�ncipe por todo lo
que estaban haciendo por �l.

As� la sentencia le fue dada al so�ador, a quien se le colg� en su
cuello una tableta con su crimen escrito y se le hizo atravesar la
ciudad sobre un caballo sin ensillar con un trompetista y un
tamborilero precedi�ndole. Los habitantes de la ciudad corrieron hacia
esta comitiva al o�r el ruido y cuando vieron al so�ador se rieron de
�l. Y los ni�os corrieron detr�s suyo en grupos de calle en calle. Y
el coraz�n del so�ador estaba extasiado y su ojos brillaban al
mirarlos, pues para �l, la tablilla era un signo de bendici�n del rey
y la procesi�n era en su honor.

Durante dicho recorrido, vio entre la multitud a un hombre que era del
desierto como �l y su coraz�n se lleno de alegr�a y le grit�:
"Amigo! �Donde estamos? �Qu� ciudad anhelada por el coraz�n es esta?
�Cual es la raza de estos hu�spedes pr�digos que celebran al hu�sped
afortunado en sus palacios, cuyos pr�ncipes son sus compa�eros y cuyos
reyes ponen sobre su pecho un amuleto y le abren la hospitalidad de
una ciudad que desciende del cielo?

Y aquel que era tambi�n del desierto no le respondi�. Solo sonri� y
sacudi� ligeramente su cabeza. Y la procesi�n sigui� de largo. Y el
rostro del so�ador sigui� transportado de alegr�a y sus ojos llenos de
luz.

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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martes 2 de diciembre de 2008

La ni�a del helado



La ni�a del helado
Eleanor no sab�a qu� le pasaba a su abuela.
Siempre se olvidaba de todo:  d�nde hab�a guardado el az�car, cu�ndo venc�an las cuentas y a qu� hora deb�a estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.
-�Qu� le pasa a la abuela?  -pregunt�-.
Era una se�ora tan ordenada...  Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.
-La abuela est� envejeciendo-  contest� mam�.  En estos momentos necesita mucho amor, querida.
-�Qu� quiere decir envejecer?- pregunt� Eleanor-. 
�Todo el mundo se olvida de las cosas?  �Me pasar� a m�? 
-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas.  Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace m�s olvidadiza.
Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. 
-Oh, mam�, qu� horrible!  Va a extra�ar mucho su casita, �no es cierto?
Tal vez, pero no hay otra soluci�n.  Estar� bien atendida y all� encontrar� nuevas amigas.

Eleanor parec�a apesadumbrada.  La idea no le gustaba en absoluto.
-�Podremos ir a verla con frecuencia?-  pregunt�-.
La voy a extra�ar, aunque se olvide de las cosas.
-Podremos ir los fines de semana -contest� mam�-.  Y llevarle regalos.
-�Un helado, por ejemplo?  A la abuela le gusta el helado de fresas-  sonri� Eleanor. 
La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. 
-Mam�, casi toda esta gente est� en silla de ruedas- observ�. 
-La necesitan; de lo contrario se caer�an- 
explic� mam�-. 
Ahora, cuando veas a la abuela, sonr�e y dile que se la ve muy bien. 
La abuela estaba sentada, muy sola, en un rinc�n de lo que llamaban la sala del sol.
Ten�a la mirada perdida entre los �rboles de afuera. 
Eleanor abraz� a la abuela. 
-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo:  helado de fresas, el que m�s te gusta. 
La abuela tom� el vaso de papel y la cucharita y empez� a comer sin decir palabra. 
-Estoy segura de que lo est� disfrutando, querida- le asegur� la madre. 
Pero parece no conocernos-  dijo Eleanor, desilusionada. 
-Tienes que darle tiempo -explic� mam�. 
Est�  en un nuevo ambiente y debe adaptarse. 
Pero la pr�xima vez que visitaron a la abuela sucedi� lo mismo.  Comi� el helado y sonri� a ambas, pero no dijo palabra. 
-Abuela, �sabes qui�n soy?  -pregunt� Eleanor. 
-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. 
-S�, pero tambi�n soy Eleanor, tu nieta. 
�No te acuerdas de m�?  -pregunt�, rodeando con sus brazos a la anciana. 
La abuela sonri� levemente.  -�Si recuerdo? 
Claro que recuerdo.  Eres la ni�a que me trae helado. 
De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordar�a. 
Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. 
-�Siento mucho amor por ti, abuela!  exclam�-. 
En ese momento vio rodar una l�grima por la mejilla de su abuela. 
-Amor -dijo-.  Recuerdo el amor. 
-�Ves, querida?  Eso es todo lo que desea -intervin� mam�-.  Amor. 
-Entonces le traer� helado todos los fines de semana y la abrazar� aunque no me recuerde-  resolvi� Eleanor. 
Despu�s de todo, recordar el amor era mucho m�s importante que recordar un nombre.
Marion Schoeberlein


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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lunes 1 de diciembre de 2008

Las estacas

Sheij Muzaffer Ozak
Un d�a el Diablo dijo: "�Qu� es esto? �Qu� injusto! Haga lo que haga la gente, siempre que ocurre algo malo me echan la culpa a m�. �Qu� culpa tengo yo? �Soy inocente! Mira, te mostrar� como me culpan por todo".
Hab�a un fuerte carnero sujeto a una cuerda, que a su vez, estaba atada a una estaca. El Diablo afloj� la estaca y dijo: "Esto es todo lo que voy a hacer".
El carnero dio un tir�n y arranc� la estaca del suelo. La puerta de la casa de su propietario estaba abierta y, en la entrada, hab�a un hermoso espejo, enorme y antiguo. El carnero vio su reflejo en el espejo, agach� la cabeza y atac�. La luna qued� destrozada.
La due�a de la casa corri� escaleras abajo y vio su hermoso espejo, que hab�a estado en la familia durante a�os, completamente destrozado.
Enfurecida, les grit� a los sirvientes: "�Cortadle la cabeza a ese carnero! �Matadlo!". As� que los sirvientes mataron al animal.
Pero aquel carnero era una bestia especialmente querida de su marido, que le hab�a dado de comer de su mano cuando era peque�o. As� que al llegar a casa hall� a su hermoso carnero muerto. "�Qui�n le ha matado? �Qui�n ha podido hacer algo tan terrible?".
Su mujer grit�: "Yo mat� a tu carnero. Lo hice porque hab�a destrozado ese espejo tan hermoso que me hab�an legado mis padres".
El marido, airado, replic�: "En ese caso, me divorcio de ti".
Los chismosos del vecindario les dijeron a los hermanos de la mujer que su marido iba a divorciarse de ella por causa del carnero que hab�a matado.
Los hermanos se pusieron furiosos. Reunieron a sus parientes y salieron a por el marido, armados con fusiles y espadas. El marido oy� que ven�an y llam� a sus propios parientes a defenderle. Las dos familias comenzaron una disputa en la que se quemaron muchas casas y murieron muchas personas.
El Diablo dijo: "�Ves? �Qu� he hecho yo? Tan s�lo mover la estaca. �Por qu� voy a ser responsable de todas las cosas terribles que se hicieron los unos a los otros? Yo tan s�lo afloj� un poquito la estaca".
Vigila tus estacas.


Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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