Adaip - El ciudadano del mundo

martes 31 de marzo de 2009

EL AHORA

Cuando se mira superficialmente, parece que el momento presente es uno entre muchos, muchos momentos.

Cada d�a de tu vida parece estar compuesto por miles de momentos en los que ocurren distintas cosas.

Pero, si miras m�s a fondo, �no hay siempre un �nico momento? �No es la vida siempre �este momento�?

Este momento �el Ahora� es la �nica cosa de la que nunca puedes escapar,
el �nico factor constante en tu vida.

Pase lo que pase, por m�s que cambie tu vida, hay una cosa segura:
siempre es Ahora.

Y ya que no es posible escapar del Ahora, �por qu� no darle la bienvenida y hacerse amigo suyo?

Cuando te haces amigo del momento presente, te sientes como en casa dondequiera que est�s.
Si no te sientes c�modo en el Ahora,
te sentir�s inc�-modo dondequiera que vayas.
El momento presente es como es. Siempre. �Puedes dejarlo ser?

La divisi�n de la vida en pasado, presente y futuro es obra de la mente y, en definitiva, es ilusoria.

Mantener la atenci�n en el Ahora no implica negar las necesidades de tu vida. Se trata de reconocer qu� es lo fundamental.

Eso te permite gestionar lo secundario con gran facilidad.
No se trata de decir:
�Ya no me ocupo de las cosas porque s�lo existe el Ahora.�
No.
Empieza por encontrar lo que es m�s importante y haz del Ahora tu amigo,
no tu enemigo.
Recon�celo, h�nralo.
Cuando el Ahora es el fundamento y el n�cleo principal de tu vida,
�sta se des-pliega con facilidad.

Recoger la vajilla, dise�ar una estrategia empresarial, planear un viaje...
�Qu� es m�s importante, el acto en s� o el resultado que quieres conseguir
con ese acto?
�Este momento o alg�n momento futuro?

�Tratas este momento, como si fuera un obst�culo por superar?
�Sientes que lo m�s importante es llegar a alg�n momento futuro?
Casi todas las personas viven as� la mayor parte del tiempo.
Como el futuro nunca llega,
excepto como presente,
es un estilo de vida disfuncional.

Genera una continua corriente subterr�nea de tensi�n alteraci�n y descontento. No hace honor a la vida que es Ahora y nunca deja de ser Ahora.
Siente la vida dentro de tu cuerpo.
Eso te ancla en el Ahora.

No te responsabilizas definitivamente de la vida hasta que te responsabilizas de este momento, del Ahora.
Esto se debe a que en el Ahora es en el �nico lugar donde se halla la vida.

El Ahora es como es,
porque no puede ser de otra manera.

Ahora los f�sicos confirman lo que los budistas han sabido siempre:
no hay cosas ni sucesos aislados.
Por debajo de las apariencias superficiales, todas las cosas est�n interconectadas, son parte de la totalidad del cosmos que ha producido la forma que toma este momento.

Cuando dices �s� a lo que es,
te alineas con el poder y la inteligencia de la Vida misma. S�lo entonces puedes convertirte en un agente del cambio positivo en el mundo.

Una pr�ctica espiritual simple pero radical es aceptar lo que surja en el Ahora, dentro y fuera.

Cuando tu atenci�n te traslada al Ahora, est�s alerta. Es como si despertases de un sue�o: el sue�o del pensamiento, el sue�o del pasado y del futuro.

Hay claridad, simplicidad.
No queda sitio para fabricarse problemas.
Simplemente este momento es como es.

En cuanto entras con tu atenci�n en el Ahora, te das cuenta de que la vida es sagrada. Cuando est�s presente, hay una sacralidad en todo lo que percibes.

Cuanto m�s vivas en el Ahora, m�s sentir�s la simple pero profunda alegr�a de Ser, y la santidad de toda vida.

El Ahora es m�s profundo que cualquier contenido que surja en �l.

Cuando entras en el Ahora,
sales del contenido de tu mente.
La corriente incesante de pensamientos se apacigua. Los pensamientos dejan de absorber toda tu atenci�n, ya no te ocupan completamente.

Surgen pausas entre pensamientos, espacio, quietud. Empiezas a darte cuenta de que eres mucho m�s profundo y vasto que tus pensamientos.

Pensamientos, emociones, percepciones sensoriales y experiencias constituyen el contenido de tu vida.
�M� vida� es de lo que derivas tu sentido del yo; �mi vida� son los contenidos, o al menos eso crees.

Pasas por alto continuamente el hecho m�s evidente: tu sentido m�s interno Yo Soy no tiene nada que ver con lo que ocurre en tu vida,
nada que ver con los contenidos.

Este sentido del Yo Soy es uno con el Ahora. Siempre permanece igual.
En la infancia, en la vejez, en la salud o en la enfermedad, en el �xito y el fracaso, el Yo Soy
�el espacio del Ahora-
permanece inmutable al nivel m�s profundo.

Habitualmente se confunde con el contenido, y por eso s�lo experimentas el Yo Soy o el Ahora levemente, indirectamente, a trav�s de los contenidos de tu vida.

En otras palabras: tu sentido de Ser queda oscurecido por las circunstancias, por la corriente de pensamientos y por todas las cosas de este mundo.
El Ahora queda oscurecido por el tiempo.
Y as� olvidas que est�s enraizado en el Ser, en tu realidad divina, y te pierdes en el mundo. Confusi�n, ira, depresi�n, violencia y conflicto afloran cuando los seres humanos olvidan qui�nes son.
Sin embargo, qu� f�cil es recordar la verdad y volver a casa:

Yo no soy mis pensamientos, emociones, percepciones sensorias y experiencias. Yo no soy el contenido de m� vida.

Yo soy Vida.
Yo soy el espacio en el que ocurren, todas las cosas.
Yo soy conciencia.
Yo soy el Ahora.
Yo Soy.

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domingo 29 de marzo de 2009

Diferencia de cielo e infierno

Un hombre cercano ya a la muerte fue a ver a un maestro para preguntarle:
-Hombre sabio, dime cu�l es la diferencia entre cielo e infierno.
-Veo una monta�a de arroz humeante y sabroso, y alrededor una muchedumbre de hambrientos. Sus palillos son m�s largos que sus brazos, as� que cuando prenden la comida, no pueden llev�rsela a la boca y son v�ctimas de la frustraci�n y el sufrimiento. Ese es el infierno -contest� el maestro.
-�Y el cielo? -volvi� a preguntar el viejo.
-Veo una monta�a de arroz humeante y sabroso, y alrededor una muchedumbre alegre.
Sus palillos son m�s largos que sus brazos, pero han decidido, al prender la comida, d�rsela los unos a los otros. Ese es el cielo.

R.Malak dice:
Uno no est� separado, la felicidad que no se puede compartir es falsa. Solo lo que es compartible es verdaderamente deseable. Pero el compartir es una calle de doble direcci�n. Se necesitan dos para compartir. �Qui�n est� dispuesto a tomar lo que yo estoy dispuesto a dar?, por lo general las personas se saturan y dicen t� me das y me das y yo no tengo sed. Todos somos uno, mostrar el camino es corto y f�cil, sin embargo ser capaz de verlo es otra cosa, ya que la mayor�a se aferra a sus viejos h�bitos de pensamiento, de sentimiento y de acci�n.

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s�bado 28 de marzo de 2009

Libertad


La libertad profunda del coraz�n


Fuente:
Autor: P. Fernando Pascual



Una persona es aut�noma si act�a sin que nadie le estorbe, sin ser obligada a nada, sin tener que escoger lo que otros impongan.
Una persona es aut�noma si cada uno de sus actos dependen directamente de ella, nacen de su coraz�n y de su cabeza, sin condicionamientos, sin l�mites.

Definir as� la autonom�a es como decir que nadie es aut�nomo, pues todos estamos atados de mil maneras a las cosas, a los vientos, a los ojos y a los pensamientos que nos rodean y nos agobian cada d�a. No podemos caminar sin el aire y el suelo, ni vivir sin frijoles, ni amar sin esa mano que nos acaricie Nuestros sue�os de un viaje al infinito, o al Himalaya, o al cine de la esquina, se estrellan ante la urgencia de pagar el alquiler del piso en que vivimos, o de arreglar un poco esa casita de madera que nos ba�a con los mil agujeros de su techo desgarrado.

A pesar de las ataduras, hay algo que nadie nos puede tocar. Nuestro coraz�n, nuestro esp�ritu: eso es nuestro. Nos pueden calumniar, nos pueden quitar la comida o la casa, nos pueden amenazar con una pistola. Pero nadie nos puede obligar a querer lo que odiamos, ni a odiar lo que queremos con todo el alma y con toda la vida (una esposa o esposo, unos padres o unos hijos).

Los estorbos y las presiones son parte de la vida. S�lo desaparecer�n cuando cese la ley de la gravedad y cuando los vecinos, ni vean ni oigan ni digan nada, a favor o en contra de lo que hacemos. O
desaparecer�n cuando tambi�n nosotros dejemos de vivir en ese suelo y nos encontremos, cara a cara, con el Dios que conoce nuestra historia y que respeta la opci�n por la que decidimos vivir para amar o para odiar...

La autonom�a no est�, por lo tanto, en el ideal de un mundo sin presiones ni dificultades.
Est� en nuestra capacidad de amar.
Cuando m�s amamos, m�s libres somos, porque crecemos en lo m�s profundo de nuestro coraz�n, porque somos m�s grandes y m�s sinceros, porque superamos los aburrimientos de la vida con esa alegr�a con la que brillan los novios y esposos que se quieren de verdad.

Esperar a que nadie nos moleste, ni nos diga qu� est� bien o qu� est� mal, es so�ar con un mundo que no existe. Existe este mundo, el del hoy. Mis defectos y cansancios me pesan y me atan, pero no pueden paralizarme. La idea que los dem�s tengan de m� quiz� me aterre, pero soy mucho m�s de lo que piensen o digan mis familiares y amigos. Los ojos de Dios me llenan de consuelo: tal vez espera hoy, de lo profundo de mi coraz�n, un paso hacia adelante, un gesto de amor, la renuncia a un vicio y un beso sincero al esposo o la esposa, o a ese hijo peque�o que no acaba de integrarse en su escuela nueva.

Todo depende de mi coraz�n. Cada instante decido mi futuro. Soy libre incluso entre cadenas Un condenado a muerte puede convertirse en un santo si lo quiere, mientras que un millonario "aut�nomo" puede pudrirse en medio de su riqueza. Valgo lo que quiero. Ah� est� mi riqueza, mi verdadera autonom�a. Hoy ser� plenamente feliz y un poco bueno, si as� lo quiero...

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viernes 27 de marzo de 2009

La vida

Un erudito alquil� una barca para cruzar un r�o caudaloso. Al recibirlo, el barquero se expres� con frases gramaticalmente incorrectas. Despu�s de corregirlo, el erudito pregunt�:
-�T� no has estudiado gram�tica?
-No se�or -contest� el barquero-, soy un iletrado.
-�Tampoco sabes geograf�a ni aritm�tica? - volvi� a preguntar el erudito.
-No, se�or, nada de eso s� -respondi� avergonzado el aludido.
-Supongo que tampoco sabr�s nada de historia, literatura o filosof�a -interrog� de nuevo el hombre culto.
-No tengo ni idea de nada de eso, soy s�lo un barquero ignorante -habl� humillado el pobre hombre.
-�Pues, amigo -sentenci� el erudito-, un hombre sin cultura es como si hubiera perdido la mitad de su vida!
Instantes despu�s, la barca, arrastrada por la corriente, fue a dar con unas rocas que provocaron una gran v�a de agua. El barquero pregunt� a su pasajero:
-Se�or, �sabe usted nadar?
-No -respondi�.
-Entonces me temo que va a perder toda su vida

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mi�rcoles 25 de marzo de 2009

El monje que moria

Un viejo monje agonizaba. A su alrededor, sus compa�eros lloraban cuando el moribundo se ri� con tres fuertes carcajadas.
-Dinos, hermano, por qu� r�es cuando nosotros te lloramos -preguntaron los monjes.
-La primera vez me he re�do de vuestro miedo a la muerte. La segunda porque no est�is preparados para afrontarla, y la tercera porque yo paso de la fatiga al descanso y mientras vosotros gem�s. Dicho esto, cerr� los ojos y expir�.

R.Malak dice:
En la muerte solo muere el cuerpo. La vida no muere, la conciencia no muere, la realidad no muere. Y la vida nunca est� tan viva como despu�s de la muerte. Lo que naci� debe morir. Lo que nunca ha nacido no muere, este camino es buscar eso. La vida y muerte se deben ver como parte una de la otra, dos aspectos de si mismo, es inmortalidad, el fin en el comienzo y el comienzo en el fin es proceso de cambio.

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martes 24 de marzo de 2009

Cuestion de necesidades

Cuentan que un desconocido se present� a la puerta del monasterio llevando oro y rog� al abad que lo repartiera entre los monjes. El abad dijo:
-Los monjes no lo necesitan.
El desconocido insisti�, as� que lo puso en una cesta en medio del patio con un letrero que pon�a: �El que necesite, que coja�.
Nadie toc� nada. Algunos ni siquiera miraban.
Pasado un tiempo, aquel hombre regres� y vio que su oro estaba intacto. Valorando este hecho, alab� a los monjes por su santidad y renuncia.
El abad le dijo:
-No se trata de santidad. Todo est� en funci�n de la necesidad. Para nosotros, el oro es in�til ya que nada podemos hacer con �l. Comemos, vestimos y estamos a cubierto. Nuestras necesidades son otras. Necesitamos a Dios y por eso estamos aqu� busc�ndolo. Ve y da tu oro a los pobres.

R.Malak dice:
Esta es una cuesti�n que solo alcanza a los que est�n en la �ltima etapa del camino, ellos tras la b�squeda de la realizaci�n, el contador del cuento la llama "necesidad de Dios". Lo obvio es que no es comparable a la situaci�n que a nosotros nos compete, nuestras necesidades a�n van por lo elemental y a veces lo necesario. Ellos, los que han alcanzado la presenciaci�n pura, ya no tienen ninguna necesidad, ni siquiera la de �yo soy�, que es solo un se�alador �til, un indicador de direcci�n hacia lo Absoluto.

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domingo 22 de marzo de 2009

Convivir con la duda

Si necesitamos tenerlo todo controlado, es probable que estemos asustados y que no nos permitamos relajarnos ni confiar en que las cosas que puedan ocurrir en nuestra vida sean buenas o que podamos manejarnos bien en el futuro.
Tanto la naturaleza como nuestro propio organismo tienen recuersos y capacidades para poder regenerarse, adaptarse al ambiente y mejorar.
A veces tenemos fantas�as catastr�ficas sobre la realidad, pensamos que todo lo que va a ocurrir ser� desastroso o malo y que es seguro que pasar� lo peor. Todo ello nos hace estar muy asustados y es entonces cuando aparece el deseo de querer controlarlo todo. Reconocer que las cat�strofes imaginadas son solo fantas�as y que podr�amos visualizar lo contrario nos puede ayudar a confiar en la vida.
Y todav�a es m�s importante aceptar que hay cosas que no se pueden controlar. Debemos ser conscientes y aceptar que hay momentos en los que nos encontramos frente a la vida, que es algo m�s grande que uno mismo. En ocasiones no podemos saber que ocurrir�, la vida decide por nosotros y solo podemos acatarlo. Para ello tenemos que tener capacidad de soportar la incertidumbre y el imp�s, es decir, estar sin saber qu� hacer, solo esperar.
Lo que no podemos hacer para evitar la incertidumbre es no arriesgar. Vivir implica aceptar que la vida tiene un grado de incertidumbre y por lo tanto, que no podemos controlarlo todo.

J.Garriga y M.Darder  (Terap�utas, directores del Instiut Gestalt
de Barcelona)

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s�bado 21 de marzo de 2009

TE DESEO

Te deseo primero que ames,
tambi�n seas amado.

Te deseo tambi�n que tengas amigos,y que, incluso malos e inconsecuentes sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es as�, te deseo tambi�n que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo adem�s que seas �til,m�s no insustituible.
Y que en los momentos malos,cuando no quede m�s nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante, no con los que se equivocan poco, porque eso es f�cil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el a�o, sino apenas un d�a.
Pero que en ese d�a descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia m�xima, por encima
y a pesar de todo, que existen,y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,alimentes a un p�jaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera, sentir�s bien por nada.
Deseo tambi�n que plantes una semilla, por m�s min�scula que sea, y la
acompa�es en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas
est� hecho un �rbol.

Te deseo, adem�s, que tengas dinero, porque es necesario ser pr�ctico.
Y que por lo menos una vez por a�o pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es m�o"s�lo para que quede claro qui�n es el due�o de qui�n.

Te deseo tambi�n que ninguno de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo m�s nada que desearte.

VICTOR HUGO
1802-1885

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viernes 20 de marzo de 2009

Extra

 
El esfuerzo EXTRA es lo que separa:
      ...al ser superior del mediocre;
      ...al profesional del  aficionado;
      ...al h�roe del general;
      ...al desprendido del caritativo;
      ...al ganador del competidor;
      ...al amigo del conocido;
      ...al sabio del culto;
      ...al invencible del perdedor.

      En ese EXTRA que se saca de donde nadie sabe, cuando ya las fuerzas no alcanzan, cuando la noche acecha y la soledad quiere invadir el esp�ritu, es cuando los hombres crecen. 
Ah� es donde se prueban las voluntades y donde el hombre se hace m�s hombre,  porque reconoce el poder divino de la esperanza y el valor inquebrantable de la fe.
 Pero hay tambi�n aquellos que en su diario y com�n vivir hacen de sus horas libres un continuo EXTRA.
 EXTRA son los d�as cuando en un anonimato voluntario,  comparte su tiempo con unos ancianos o con unos enfermos;
      ...las horas que un maestro aporta en su tiempo libre para preparar mejor una clase;
      ...los momentos que un m�dico batalla en silencio para salvar a un paciente que no conoce.
EXTRA es salirse de las comunicaci�n t�cnica y preguntarle al compa�ero,  por sus hijos y su familia.
      EXTRA es el detalle de dar gracias, sonre�r y saludar a aquel con el que te cruzas.
EXTRA es decir una palabra agradable, es ceder el paso, es no solo acordarse del cumplea�os de alguien, sino hacerle saber que no lo olvidas.
EXTRA son muchos actos que distinguen al hombre educado del cort�s, al generoso del ego�sta, al social del hura�o. 
 EXTRA es bendecir al universo con sus bondades, por habernos enviado la lluvia que calma la sed y nutre las plantas, por ser capaces de disfrutar de la  belleza del mar y del sol, que son regalos de la naturaleza para nuestros ojos y esp�ritu.
EXTRA es alabar cada amanecer porque nos brinda un comienzo limpio y nuevo, diferente del de ayer.
EXTRAS que nos sirvieron para saborear en toda su extensi�n, las recompensas impl�citas de nuestros actos EXTRAS.



Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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jueves 19 de marzo de 2009

El sabio hacedor de milagros

Tres personas iban caminando por un bosque: un sabio con fama de hacer milagros un rico terrateniente del lugar y detr�s de ellos y escuchando la conversaci�n un joven alumno del sabio.
Aprovechando que estaba en presencia del sabio, el poderoso terrateniente le dijo:
- Me han dicho en el pueblo que eres muy poderoso que incluso puedes hacer milagros.
A lo que el sabio le respondi�:
- Soy una persona vieja y cansada. �C�mo crees que podr�a hacer milagros?
Pero el hacendado insisti�:
- Me han contado que sanas a los enfermos, restituyes la vista a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos.
Esos milagros s�lo los puede hacer alguien muy poderoso.
A lo que el sabio repuso:
- �Te refer�as a eso? Pues bien, t� lo has dicho: esos milagros s�lo los puede hacer alguien muy poderoso no un viejo como yo. Esos milagros los realiza Dios yo s�lo pido que se conceda un favor para el enfermo.
Todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
Pero el hombre con fortuna le pidi�:
- Quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que haces. Mu�strame un milagro para que pueda creer en tu Dios..
- Esta ma�ana�volvi� a salir el sol?-le pregunt� el sabio.
- �S�, claro que s�!
- Pues ah� tienes un milagro. El milagro de la luz.
- No, yo quiero ver un VERDADERO milagro -protest� el hombre rico: oculta el sol, saca agua de una piedra.
Mira: hay un conejo herido junto al camino. T�calo y sana sus heridas.
El sabio le volvi� a preguntar:
- �Quieres un verdadero milagro? Bien. �No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos d�as?
- �S�! Es var�n y es mi primog�nito.
- Ah� tienes el segundo milagro. El milagro de la vida.
- Sabio -replic� el terrateniente- t� no me entiendes. Quiero ver un verdadero milagro.
Y el sabio inquiri�:
- �Acaso no estamos en �poca de cosecha? �No hay trigo y sorgo donde hace unos meses s�lo hab�a tierra?
- S� -respondi� el hombre rico-igual que todos los a�os.
- Pues ah� tienes el tercer milagro.
- Creo que no me he explicado lo que yo quiero...
Pero antes de que pudiera terminar el sabio lo interrumpi�:
- Te has explicado bien. Yo ya hice todo lo que pod�a hacer por ti. Si lo que encontraste  no es lo que buscabas, lamento desilusionarte.
Luego de escuchar estas palabras el poderoso terrateniente se retir� muy contrariado por no haber encontraba lo que buscaba.
El sabio y su alumno se quedaron parados a un lado y cuando �l ya estaba muy lejos y ya no pod�a verlos el sabio levant� al conejo sopl� sobre �l y sus heridas quedaron curadas.
El joven estaba algo desconcertado:
- Maestro te he visto hacer milagros como �ste casi todos los d�as. �Por qu� te negaste a mostrarle uno al caballero? �Por qu� lo haces ahora que no puede verlo?
El sabio demostr� su sabidur�a una vez m�s:
- Lo que �l buscaba no era un milagro, era un espect�culo. Le mostr� tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey antes hay que ser pr�ncipe, para ser maestro antes hay que ser alumno. No puedes pedir grandes milagros si no ahas aprendido a valorar los peque�os prodigios cotidianos. El d�a en que aprendas a reconocer a Dios en ellos ese d�a comprender�s que no necesitas m�s milagros que los que Dios te da todos los d�as sin que t� se los hayas pedido.


Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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mi�rcoles 18 de marzo de 2009

NO DEMERITES A NADIE

No condenes al que se equivoca.

No ridiculices a nadie,
ni en p�blico ni en privado.

No menosprecies
a quien tiene un defecto f�sico.

No te burles de otra persona, ni de su figura, ni de su origen,
ni de su familia, ni de su ocupaci�n.

No entables controversias con nadie.

No hagas declaraciones categ�ricas
que desacrediten a tu pr�jimo.

No repruebes, en forma tajante, los gustos ajenos, pues con esto, s�lo ganar�s antipat�as y el rechazo de tus v�ctimas.

Evita crear resentimientos
con los agravio a tus semejantes.

La persona m�s culta es la que logra que con ella se sientan a gusto
el mayor n�mero de personas.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

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martes 17 de marzo de 2009

El viajero hambriento


Un viajero hambriento lleg� a una casa en el camino. Llam� a la puerta y, cuando le abrieron, pidi� de comer. Pero all� habitaba una familia de coraz�n duro y poco piadosa.
-Si quieres comer, �por qu� no trabajas? -le contestaron.
-Os equivoc�is -contest� el viajero-, s�lo deseaba averiguar si erais gente bondadosa. Yo no necesito comida, pues conozco la receta m�gica de la sopa de piedras, as� que a m� jam�s me falta el alimento.
-�Sopa de piedras? -se preguntaron aquellas gentes ego�stas suponiendo inmediatamente que el conocimiento de aquella receta podr�a reportarles alg�n beneficio.
-Lamentamos profundamente haberte ofendido -dijeron al viajero-. �Por qu� no entras y despu�s de descansar no nos muestras esa receta de sopa con piedras?
-De acuerdo -contest� el viajero-, lo primero es disponer de una buena olla con agua y ponerla en el fuego, a continuaci�n deb�is recoger una docena de hermosas piedras bien redondeadas, las cuales ten�is que limpiar a fondo.
La familia sigui� al pie de la letra las instrucciones.
-Mientras que limpi�is a conciencia las piedras -continu� ordenando el viajero-, nunca estar� de m�s a�adirle algunas verduras al agua; as� que ir a la huerta y recoger tomates, pimientos, apio, cebollas y zanahorias.
La familia estaba muy contenta, obedeciendo las instrucciones para hacer la sopa de piedras.
-Deb�is continuar limpiando las piedras hasta que brillen, esto es muy importante, pero para que el agua de cocci�n coja m�s gusto, agregaremos a las verduras un poco de jam�n, tocino y una gallina pelada y troceada -orden� el viajero.
Al cabo de un rato sal�a un olor estupendo de la olla.
-Falta sal -dijo el viajero despu�s de probar el guiso. Creo que ahora debemos a�adirle algunas hierbas arom�ticas para amalgamar los sabores, y s�lo al final pondremos las piedras si es que sois capaces de limpiarlas satisfactoriamente.
Al olor del caldo y ante la admonici�n del viajero, los miembros de la familia se afanaron en limpiar con m�s br�o y entusiasmo las piedras.
-Mientras que termin�is de limpiar las piedras, probar� este caldo, donde se han de a�adir las piedras no sea que no est� en su punto -dicho lo cual, el viajero se sirvi� un plato del guiso hasta arriba.
El viajero, una vez acabado el plato, se sirvi� otro igual de repleto. Los miembros de la familia ve�an a aquel hombre como deglut�a el jam�n, la gallina y las verduras a dos carrillos, mientras la boca se les hacia agua y empezaban a mostrar s�ntomas de cansancio de tanto frotar las piedras.
-��nimo, m�s br�o, un poco m�s, y ya estar�n listas esas estupendas piedras para a�adirlas a la olla, no desfallezc�is que dentro de nada podr�is disfrutar de la irrepetible sopa de piedras. De este modo estimulaba el viajero a los fatigados habitantes de la casa a la vez que terminaba ya el contenido del recipiente. El ni�o m�s peque�o de la casa advirti� el hecho y protest� ya en el l�mite de sus fuerzas:
-Se�or, nosotros llevamos varias horas frotando con cepillos estas pesadas piedras, y usted en cambio se ha comido todo el guiso de la olla, �por qu� no friega ahora un poco las piedras y yo como?
-Muchacho ignorante -clam� el viajero-, �no ves que yo soy el �nico que conoce el secreto de la sopa de piedras? Lo que yo he comido es un simple guiso de verduras, jam�n y gallina que cualquiera sabe hacer y que se le puede a�adir si se quiere a la sopa de piedras como acompa�amiento. Yo, generosamente, me he brindado a mostraros mi secreto, y vosotros en cambio me hab�is ofendido, pretendiendo que trabajase. �Nunca me he sentido m�s insultado!
Dicho lo cual, se dio la vuelta y desapareci� de la casa en un santiam�n.
Aquella familia se qued� de una pieza, y por m�s intentos que realizaron, nunca encontraron el secreto de la sopa de piedras, pues cuando intentaban imitar lo hecho por el viajero, siempre les sal�a un guiso de verduras, jam�n y gallina. En cuanto al muchacho, recibi� una buena paliza y adem�s se qued� varios d�as sin comer por idiota.

R.Malak dice:
Aqu� el instructor es un viajero que con enga�os solicita a una familia caridad. Obviamente un verdadero instructor no usar�a el enga�o. Esto apunta a la avaricia que todos abrigamos en el coraz�n. Pretende destacar por un lado que la caridad debe nacer en forma espont�nea y sin inter�s y por otro lado a la falta de precauci�n del estudiante al ser manipulado por sus debilidades.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

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viernes 13 de marzo de 2009

Los consejos del Tio Mito

Los consejos del t�o Mito
Don Alfonso: Un buen amigo me envi� este tratado de filosof�a popular, la que llega al pueblo, me era desconocida, si lo considera, vale que los lectores de NOTIVER la disfruten y a lo mejor pongan en pr�ctica.
"El t�o mito es un personaje muy particular, tiene 98 a�os y todos los d�as se toma un vaso de aguardiente. El radica en un pueblo de la Cuenca del Papaloapan, en el estado de Veracruz, de donde es originario, as� que su vocabulario es caracter�stico del lugar, un d�a me dijo, mira negro te voy a dar 10 consejos para que vivas bien, m�rame a mi: �Estoy en la flor de la vida!. Estos son los consejos del t�o mito:
1.- Agradece por todo, dale gracias a dios que est�s, porque otra bola de pendejos, ya se los llevo la chingada!
2.- Cuando puedas comer, come, cuando puedas dormir, duerme, cuando puedas trabajar, trabaja y si aun puedes echarte de pedos, da gracias a dios porque  tienes salud!.
3.- Si en la noche no puedes dormir, pues p�rate y ponte a hacer algo, porque si te quedas en la cama solo vas pensar pura pendejada!.
4.- Los problemas grandotes, esos que son del mundo, m�ndalos a la chingada, no los vas a arreglar tu solo, deja que otros cabrones los arreglen, tu oc�pate de los chiquitos, de esos que est�n en tus manos, atiende esos, los dem�s , � al carajo!.
5.- Si te dan, agarra, todo lo que te den t�malo, as� sea un chingadazo o una bolsa de dinero, porque uno vive pensando que las cosas las genera uno, pero no sabes de que forma te llegan, as� que tu agarra y no te apendejes!
 6.- No agarres lo que no es tuyo, ni el machete, ni el caballo y ni a la mujer, lo ajeno resp�talo, es de otro, cada quien tiene lo suyo!.
7.- A lo que te dediques, hazlo con ganas, con muchas ganas y harto gusto, porque no sabes cuando te va a cargar la chingada!.
8.- Cu�date de los cabrones, y cu�date de los pendejos, f�jate bien como son, con�celos y nunca seas como ellos!.
9.- Nunca te preocupes por lo que no tienes, cuantos cabrones que tienen todo el dinero del mundo est�n en el bote o pegados a un hospital; tienes algo mas valioso que es tu libertad,! esa no tiene madre!.
10.- Manda a chingar a su madre a la muerte, que sea ella la que se preocupe por no poderte llevar y no seas tu el que se preocupe porque ya te va a llevar.
Estos son los consejos del t�o mito. No se que tan buen resultado tengan, pero solo con leerlos y pensarlo me siento mas tranquilo".
Nov. 16 del 2008      www.barloventeando.com         Lu�s Mart�nez Wolf

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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domingo 8 de marzo de 2009

Consejos del pajaro

El cuento de los Tres Consejos.

Una vez,  un hombre  atrap�  un p�jaro. El p�jaro le dijo: "Como
prisionero  tuyo,  no te soy de utilidad alguna, pero d�jame  en
libertad y te dar�  tres valiosos consejos".

El p�jaro prometi�  dar el primer consejo estando a�n en la mano del
hombre,  el segundo cuando alcanzara  una rama y el tercero  al
llegar  a la cima  de una monta�a.

El  hombre acept�  y pidi�  el primer consejo.

El p�jaro dijo: "Si pierdes algo,  aunque  lo valores  tanto como a tu
vida,  no sientes pesar".

Entonces  el hombre solt�  al p�jaro, que  vol�  a una rama.

Acto seguido, dio el segundo consejo: "Nunca  creas  algo que
contradiga la Raz�n, sin tener pruebas".

Luego, el p�jaro  vol�  a la cima de la monta�a. Desde  este lugar
dijo: �Oh, desafortunado!  �Dentro de m� hay dos enormes joyas;  con
s�lo  matarme  hubiesen  sido tuyas!

El hombre  se angusti�  al pensar  en lo que hab�a perdido,  pero
dijo: "Al menos  dime ahora el tercer consejo."

El p�jaro replic�: �Qu� tonto  eres,  pidiendo m�s consejos sin haber
meditado acerca de los dos primeros! �Te  dije  que no te preocuparas
por lo que se ha perdido, y que no creyeras  algo contrario a la
Raz�n.  Ahora  est�s  haciendo ambas  cosas. Est�s  creyendo  algo
rid�culo  y te afliges por haber perdido algo!  No soy lo
suficientemente grande  como para  tener dos enormes joyas dentro de
m�.

"Eres un tonto;  por lo tanto  debes permanecer  dentro  de las
restricciones  habituales  impuestas  al hombre"

En c�rculos  inici�ticos suf�es , se considera  este cuento  de gran
importancia para  sensibilizar  la mente de los estudiante,
prepar�ndola  para  experiencias  que no pueden ser producidas  por
medios corrientes.

Este cuento  se halla  en el Mathnavi libro Cl�sico del inmortal Rumi,
y en el libro Divino de Attar: ambos Maestros del Sufismo, el Sufismo
es la tradici�n Inici�tica dentro del Islam.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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s�bado 7 de marzo de 2009

Tu Piedra.

Arnold Krumm � Heller
T� tienes una piedra�
�No lo sab�as?
S�, mira.
En los bajos fondos de ti mismo, m�s all� de tu entendimiento,
incrustada en el muro de tu propia subconsciencia, hay una Piedra�
Bruta, fr�a, impasible, con la dureza del m�s duro m�rmol, con la
tosquedad rocosa�
Pero� tienes una piedra ignorada y no la ves, no la percibes, no la
palpas, no sientes sus efectos y, sin embargo, vive� vive all� en la
Soledad de tu caverna, esperando el instante de ser labrada.
Se te puede pasar la vida -este ef�mero tr�nsito- ignorando siempre
su existencia y ella habr� esperado in�tilmente que tu interna mirada
la haya descubierto en la monoton�a de su larga espera�
Si la dejas estar, si no la despiertas, si no la abras, si ha de
continuar con ese sue�o ext�tico� cuando ya no existas, cuando dejes
de ser, tornar� al mont�n de tantas piedras como quedaron en el
camino, yerto bagaje de los que hicieron como t�
Si, en cambio, no quieres que duerma.
Si tratas de despertarla porque un dolor o una pena honda dieron
conciencia a tu vida.
Si intentas bucear dentro de ti mismo y consolarte con las grandezas
de tu esp�ritu para enjugar internamente tantas y tantas l�grimas que
no pudieron secarse al exterior.
Entonces�
Suspira profundamente, llama en el cerrado Mes�n de tus causas
interiores y busca tu Piedra�
Es tosca e imperfecta, �verdad?
Pues hazle saltar las primeras lascas para irla moldeando, pero�
Hazlo con cuidado, con AMOR�
Que en la Piedra que tocas est� el Tesoro de tu propia Alma.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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jueves 5 de marzo de 2009

Apegos

APEGOS
Un p�jaro herido no puede volar, pero un p�jaro que se apega a una rama de �rbol, tampoco.
�Deja de apegarte al pasado!
Dice el proverbio hind�:
"El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
" El mundo est� lleno de sufrimiento; la ra�z del sufrimiento es el apego; la supresi�n del sufrimiento significa la eliminaci�n, el abandono de los apegos.
Hay un deseo com�n, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego.
Ese deseo es apego, porque ponemos en �l la seguridad, la certeza de la felicidad.
Es el miedo el que nos hace desear la felicidad, y ella no se deja agarrar.
Ella es. Esto s�lo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cu�ndo nos mueven los miedos y cu�ndo nuestras motivaciones son reales.
Si nos aferramos a los deseos, es se�al de que hay apego.
�Abandonar los apegos significa apartarse del mundo material?
La respuesta es: �No!
Uno usa el mundo material, uno goza el mundo material, pero no debe hacer depender su felicidad del mundo material.
�Est� esto suficientemente claro?
Uno comienza a gozar las cosas cuando est� desapegado, porque el apego produce ansiedad.
Si est�s ansioso cuanto te aferras a algo, dif�cilmente podr�s gozarlo.
Por lo tanto, lo que te propongo no es una renuncia al goce:
es una renuncia a la posesividad, a la ansiedad, a la tensi�n, a la depresi�n frente a la p�rdida de algo.
-�De d�nde crees que provienen todos los conflictos?
De los apegos.
-�De d�nde crees que proviene el sufrimiento?
De los apegos.
-�De d�nde crees que proviene la soledad?
De los apegos.
-�De d�nde crees que proviene el vac�o?
T� lo sabes: el origen es el mismo.
-�De d�nde crees que provienen los temores?
Tambi�n de los apegos.

Sin apego no hay temor.
�Lo pensaste alguna vez?
Sin apego no hay temor.
Desconozco el autor.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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mi�rcoles 4 de marzo de 2009

�Hablar o callar?

Cuando la Western Union le pidi� a Thomas Edison que "mencionara un precio" por el teletipo que hab�a inventado, �l le pidi� varios d�as para pensarlo. Su esposa le sugiri� $20,000, pero �l pens� que esa cantidad era exorbitante.

A la hora acordada fue a la reuni�n todav�a no muy seguro de la cantidad que iba a pedir cuando el oficial le pregunt�:
"�Cu�nto?"
�l trat� de decir $20,000, pero las palabras no le sal�an de la boca. Finalmente el oficial rompi� el silencio y le pregunt�:
"Bien, �qu� le parece $100,000?"

�A menudo el silencio le permite a otros decir algo mejor, de lo que hubi�ramos dicho nosotros mismos!

Al quedarnos callados otros se interesan m�s por nuestros pensamientos; entonces cuando tenemos una audiencia interesada, nuestras palabras tienen mejor impacto.

La Biblia nos dice que aun el necio, cuando calla, es contado por sabio (Proverbios 17:28).
En ese sentido, el silencio puede evitar que nos veamos en una situaci�n embarazosa.

�La gente puede pensar que somos m�s inteligentes de lo que realmente somos!

Cuando se sienta movido a expresar una opini�n, mida el impacto de sus palabras y mantenga esto presente:
"Entre menos diga, mejor".

�No podemos buscarnos problemas por lo que no hemos dicho!
Como Edison, nosotros podemos beneficiarnos de nuestro silencio.

A menudo me arrepiento de lo que dije; nunca, de haberme callado.
Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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martes 3 de marzo de 2009

Reflexiones: Los Tres Ultimos Deseos

Encontrandose al borde de la muerte, Alejandro Magno (356-323 A.C.) -rey de Macedonia (336-323 A.C.) conquistador del Imperio persa, y uno de los lideres militares mas importantes del mundo antiguo- convoco a sus generales y les comunico sus tres ultimos deseos:
1.- Que su ataud fuese transportado por los mas eminentes medicos de la epoca.
2.- Que fueran esparcidos por el camino hasta su tumba los tesoros que habia conquistado (plata, oro, piedras preciosas, etc.)
3.- Que sus manos quedaran balanceandose en el aire, fuera del ataud, a la vista de todos.
Uno de sus generales, admirado por tan insolitos deseos, le pregunto a Alejandro cuales eran sus razones.
Alejandro explico:
1.- Quiero que los mas eminentes medicos carguen mi ataud para mostrar que ni ellos tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2.- Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aqui conquistados, aqui permanecen.
3.- Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacias, y con las manos vacias partimos.
Ya que no podemos evitar la muerte, busquemos y tratemos de alcanzar aquello que si se marchara con nosotros.
Finalmente no sabemos si seran sabios o necios, los que heredaran todo el fruto de nuestro esfuerzo o afanes.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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domingo 1 de marzo de 2009

Ejemplo a seguir

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Jap�n no han tenido muchos peces por d�cadas. As� que para alimentar a la poblaci�n japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados m�s grandes y as� pudieron ir mar adentro todav�a m�s lejos. Mientras m�s lejos iban los pescadores, m�s era el tiempo que les tomaba regresar a la costa a entregar el pescado. Si el viaje redondo tomaba varios d�as, el pescado ya no estaba fresco. A los japoneses no les gusta el sabor del pescado cuando no es fresco...
Para resolver este problema, las compa��as pesqueras, instalaron congeladores en los barcos pesqueros. As� pod�an pescar y poner los pescados en los congeladores. Adem�s los congeladores permit�an a los barcos ir a�n m�s lejos y por m�s tiempo. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el pescado fresco, y no les gusto el pescado congelado. El pescado congelado se ten�a que vender m�s barato... As� que las compa��as instalaron tanques para los peces en los barcos pesqueros. Pod�an as� pescar los peces, meterlos en los tanques, mantenerlos vivos hasta llegar a la costa de Jap�n. Pero, despu�s de un poco de tiempo, los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados pero vivos. Desafortunadamente, los japoneses tambi�n notaron la diferencia del sabor. Porque cuando los peces dejan de moverse por d�as, pierden el sabor 'fresco-fresco'. Los japoneses prefieren el sabor de los peces bien vivos y frescos, no el de los peces aburridos y cansados que los pescadores les tra�an...
�C�mo resolvieron el problema las compa��as pesqueras japonesas? �C�mo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco? Si las compa��as japonesas te pidieran asesor�a, �qu� les recomendar�as?
La soluci�n que encontraron los japoneses es por dem�s original, Invitaron a un tibur�n a sus tanques... as� es como los peces japoneses se mantienen vivos: para mantener el sabor fresco de los peces, las compa��as pesqueras todav�a ponen a los peces dentro de los tanques en los botes pesqueros. Pero ahora ellos ponen tambi�n �un TIBUR�N peque�o! Claro que el tibur�n se come algunos peces, pero los dem�s llegan muy, pero muy vivos... �Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, �para mantenerse vivos!
Aplicar el principio de resoluci�n del problema de los pescadores japoneses a las personas , es aplicar lo que dijo L. Ron Hubbard a principios de los a�os 50. 'Las personas prosperan, extra�amente m�s, solo cuando hay desaf�os en su medio ambiente'.

Hubbard escribi� en su libro -Los beneficios de los desaf�os- 'mientras m�s inteligente, persistente y competente seas, m�s disfrutas un buen problema'. Si tus desaf�os son del tama�o correcto, y si poco a poco vas conquistando esos desaf�os, te sientes feliz. Piensas en tus desaf�os y te sientes con energ�a. Te emociona intentar nuevas soluciones. Te diviertes, �te sientes vivo!
Tan pronto como alcanzas tus metas; Tales como empezar una nueva empresa, pagar tus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea. Tal vez pierdas la pasi�n. Ya no necesitar�s esforzarte tanto, as� que solo te relajas. Experimentas el mismo problema que las personas que se ganan la loter�a, o el de aquellas personas que heredan mucho dinero y que nunca maduran, o el de las personas que se quedan en casa que se hacen adictos a los medicamentos para la depresi�n o la ansiedad.
En lugar de evitar los desaf�os, brinca hacia ellos y dales una paliza. Disfruta el juego. Si tus desaf�os son muy grandes o son demasiados, nunca te rindas. El fracaso te cansar� a�n m�s.
Mejor, reorgan�zate. Encuentra la determinaci�n, la informaci�n, el conocimiento y la ayuda que requieras. Cuando alcances tus metas, proponte otras mayores. Una vez que satisfagas tus metas familiares, busca alcanzar las metas de tu grupo, tu comunidad, hasta de la humanidad completa.
Nunca crees el �xito para luego acostarte sobre �l. Tu tienes recursos, habilidades y capacidades para lograr lo que sue�as, para hacer la diferencia, para lograr el cambio que te propones.
As� que, invita un tibur�n a tu estanque, y descubre �qu� tan lejos realmente puedes llegar en este 2009! Hay que procurar mantenernos siempre rodeados de Tiburones, al fin y al cabo sobran, y aunque hay algunos con los dientes m�s afilados, piensa que a la larga son los que nos ayudan m�s...

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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